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CIUDAD BOLÍVAR, ESTADO BOLÍVAR, VENEZUELA

En sector Cuyuní, Municipio Sifontes, carece de ayuda oficial
Minería irracional destruyó fuente de agua para consumo de nueve etnias indígenas

*Nuestras carencias son muchas, principalmente el suministro de agua potable (…) el agua que nos llegaba provenía de una represa construida durante el último gobierno de Carlos Andes Pérez, de allí obteníamos el vital líquido para nuestro pueblo Araimatepui. Posteriormente, durante la administración de Andrés Velásquez, nos construyeron el único tanque elevado que aquí tenemos. Pero vinieron en este gobierno y se llevaron el agua de la represa para San Isidro y ahora nos abastecemos de una pequeña quebrada –relata capitán indígena de Araimatepui

Cristóbal Pierluissi H.
Especial para El Progreso
Dramática, por decir lo menos, constituye la situación que `padecen los habitantes de la comunidad indígenade Amaraitepui, jurisdiccióndel Municipio Sifontes, debido a lo que nuestro colega Néstor Blanco, del Voluntariado en esa entidad municipal, no ha vacilado en calificar como de “aniquilacióndel río Kümütam, el cual alimentaba a nueve etnias indígenas del sector Cuyuní”.
Blanco, fue hasta dicha comunidad y tras verificar la situación y conversar con nativos y lugareños criollosde la zona, nos proporcionó copia de su informe y gráficas de apoyo por demás reveladoras del escocido que “debido a la explotación minera sin ningún control ni ordenamiento, así como la falta de autoridad en la zona que vele por los recursos naturales”, en los que además de los de carácter hídrico, fundamentalmente manantiales y ríos, así como la flora y fauna, en primer lugar están los seres humanos que allí residen y merecen consumir agua sana, de calidad y por supuesto mayor calidad de vida integral.
Efectos por falta de política minera
Si bien hemos reivindicado elderecho de los minerosvenezolanos a explotar los recursos del subsuelo como lo hacen las transnacionales del oro, al mismo tiempo hemos sido incólumes en exigir un plan de ordenamiento territorial y de explotaciónde los recursosminerales bajo normas que preserven nuestro medio ambiente guayanés. Y, por supuesto, larepresiónindiscriminada y a vecesbrutaltampoco puede ser larespuesta, cuando lo primero que debe haber es un plan de desarrollo integral que contemple los aspectos señalados, los servicios básicos, plan de vivienda e incentivo ala producción agroalimentaria, entre otros factores.
La realidad de Amaraitepui
Con arreglo a sus creencias y la mirada fija en lo que ellos denominan su “montaña sagrada”, una mole de granito y roca, la cual se eleva imponente en la Sierra de Nuria y en la que los pobladores del sector indígena Cuyuní, desde sus antepasados, han cifrado sus esperanzas y es a ella a quien piden, el capitán indígena Paciano Elliman, relata la situación que les afecta.
En principio, se queja de que no les han cumplido toda clase de promesas por pate del gobierno regional y municipal. En ese sentido, el líder las nueve etnias que en la actualidad están siendo afectadas por la irracional explotación minera y el irresponsable bote de basura en las orillas del fenecido río Kümütan, indica de manera angustiante y hasta con un dejo de tristeza por las infructuosas diligencias realizadashastaahora, según dijo, que “ya no encontramos a quien acudir en busca de la solución al desdichado problema que afecta a nuestro pueblo indígena”.
De acuerdo con el reporte de la Unidad de Medios del voluntariado del Municipio Sifontes, “las etnias Arekuna, Akawayo, Tauwepa, Arawako, Kariña, Warao, Patamona, Makushi y Kamarakoto, corren el riesgo de ser diezmadas o en el mejor de los casos de ser desplazadas de sus sitios ancestrales, donde las labores de pesca, la agricultura y la cacería se hacen cada día más infructuosas”
Todo ello, como consecuencia de la desastrosa actividad minera, esta que sin ningún tipo de control “arremetió contra nuestras tierras, acabando con este rio y nuestros tradicionales lugares de abastecimiento, donde en total armonía nuestros pueblos convivían en una fraterna unión con la biodiversidad, cuidando con esmero lo que la madre tierra nos daba para vivir”, agrega.
Demandan ayuda oficial
Elliman, no obstante, expresa su agradecimiento “a Dios por su amor, al darnos hermosas selvas, ríos de aguas cristalinas y espacios abiertos donde nuestros hijos, mujeres y ancianos, hacíamos nuestro tránsito por esta vida en completa hermandad con la naturaleza”.
“Y no es que estemos mendigándole una limosna al gobierno, pero de qué le vale decir que favorece al pueblo, que está con los indígenas. ¿Cuáles indígenas, de qué país, de que planeta hablan si para nosotros estos gobernantes son unos desconocidos?”.
En el ámbito de atención social, los representantesde la comunidad de Araimatepui admiten que “el único aporte que recibimos del gobierno es la Misión Madres del Barrio. Pero las otras brillan por su ausencia”.
-Nuestras carencias son muchas, principalmente el suministro de agua potable. Debo decir –precisa el capitán indígena- que el agua que nos llegaba provenía de una represa construida durante el último gobierno de Carlos Andes Pérez, de allí obteníamos el vital líquido para nuestro pueblo Araimatepui.
Solo Misión Madres del barrio
“Posteriormente, durante la administración de Andrés Velásquez, nos construyeron el único tanque elevado que aquí tenemos. Pero vino este gobierno y se llevó el agua de la represa para San Isidro y ahora nos abastecemos de una pequeña quebrada. La Misión Vivienda es puro cuento, nuestras casas las construimos nosotros mismos. No hay apoyo para la agricultura. Es decir, para nada”, destacan los habitantes de Amaraitepui.
Espíritu de superación
En cuanto a la población en edad escolar, el profesor indígena Arlindo Sosa puntualiza que “en este poblado y áreas circunvecinas a Araimatepui, hay 153 estudiantes liceístas y 207 niños escolares”.
“Este año vamos a graduar la 4ta. Promoción de bachilleres en ciencia”, expresa orgulloso el profesor Sosa, director del plantel educativo.
Esta es la historia, las penurias que este pueblo indígena, como muchos otros de nuestra recóndita geografía patria, sufren como producto del olvido, la ineficiencia y negligencia de quienes, tienen la responsabilidad de socorrerlos, de asistirlos. Ellos son venezolanos y merecen una parte del chorro de petróleo que se dice es de todos los Venezolanos. Así lo dejaron ver los representantes de Amaraitepui, en el sector Cuyuní, Municipio Sifontes, Guayana adentro, como lo recoge el informe citado.

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